Empezaremos con el sambal.
Ponga las ajíes, las chalotas, el ajo y la sal en un robot de cocina y añada 2 cucharadas de aceite y el agua. Tritura durante un minuto o hasta obtener una pasta fina.
Poner en el fuego fuerte una sartén grande y pesada (fondo grueso). Una vez caliente añada el aceite restante y caliente bien. Añade la pasta de ajíes y remueva.
Reduzca el fuego enseguida para evitar que se queme y cocine a fuego lento, removiendo con frecuencia, durante 5-10 minutos, o hasta que obtenga una pasta aceitosa de un bonito color rojo oscuro.
Fuera del fuego, añada el agua de tamarindo y el azúcar. Reservar.
Para el arroz:
A continuación, lave bien el arroz con abundante agua corriente fría. Escúrralo bien colócalo en una cacerola y al fuego, salteadlo durante unos minutos.
Añadir la sal, la leche de coco, el agua, las hojas de lima y el jengibre. Remover y llevar a ebullición. Reducir el fuego al mínimo, tapar y dejar cocer a fuego lento durante 12 minutos. Retirar del fuego y dejar tapado, durante 10 minutos. Antes de servir, esponje el arroz con tenedor.
Mientras se cuece el arroz, se pone a hervir agua en una cacerola mediana.
Echar el quimbombó en el agua hirviendo y cocerlo sólo durante 2-3 minutos, para que se mantenga firme. Escúrrala, pásela por agua fría y dejar secar.
Cuando esté listo para servir, vuelva a calentar el sambal en su sartén. Añada el kimbombó y remuévala para calentarla (no la cocine más).
Pon un poco de arroz en cada cuenco o plato. Cubra con encima la okra y el sambal, y espolvoree con chalotas fritas y cilantro picado. Coloque media lima a un lado de cada cuenco y y anime a todos a exprimir su zumo generosamente por encima.